El nudo gordiano. Un podcast cómico-filosófico

Un podcast en directo desde la tierra María Zambrano al mundo, donde trataremos de entender la esencia de aquello que nos inquieta como seres sociales sumidos en un mundo una “mijita” complicado

¿Se puede abordar la Filosofía desde un lado cómico? ¿Y la Comedia desde un lugar filosófico? A Antonio Sánchez y a mí nos caben todas las dudas. Por eso nos disponemos a averiguarlo en este podcast en directo, donde se abrirá paso el diálogo como artefacto para deshacer los nudos gordianos que la vida nos pone por delante. Nos gustaría que fueras coprotagonista de este momento, y así intentar descubrir juntos la esencia de aquello que nos inquieta como seres sociales sumidos en un mundo una “mijita” complicado.

¿Por qué este título para el podcast?

Cuenta la leyenda griega que los ciudadanos de Frigia (hoy península de Anatolia, Turquía) consultaron al oráculo sobre quién sería su próximo rey, y que éste predijo que sería aquel primer hombre que vieran subido en un carro. Tal era su confianza en el oráculo que en cuanto vieron al humilde Gordias sobre su carreta tirada por bueyes, lo coronaron monarca de la región. El buen hombre fundó la ciudad de Gordión y como agradecimiento a los dioses por su suerte, ofreció su carro a Zeus, atándolo a un poste de su templo con un nudo imposible de deshacer.

Aquello no era mera decoración. El complicado nudo resultó ser todo un enigma, intrincado y con los cabos hacia dentro, su interior contenía un desafío y quien fuera capaz de deshacerlo, obtendría un gran poder.

Entre todos los que trataron de superar el reto, apareció Alejandro Magno que, ávido de grandeza, se plantó en Frigia para resolver el misterio. Luego de intentarlo un par de veces, poniendo a prueba su capacidad para superar obstáculos (por no hablar de la presión que sentiría, siendo observado por todo quisqui), decidió desenvainar su espada y cortarlo de un tajo. Chimpón. Resolvió el problema y se hizo líder de Oriente.

Que Zeus me perdone, pero me acabo de acordar del chiste de la vela. En resumen, que el señor Magno no perdió tiempo porque tomó una decisión radical.

Actualmente la expresión nudo gordiano se refiere a una dificultad que no se puede resolver, a un obstáculo difícil de salvar o de difícil solución o desenlace, en especial cuando esta situación solo admite soluciones creativas o propias del pensamiento lateral. "Cortar el nudo gordiano" significa resolver tajantemente y sin contemplaciones un problema. Fuente: Wikipedia.

¿De dónde nace la idea del podcast?

Antonio Sánchez Millán, mi compañero en esta aventura, es filósofo práctico. Es decir, aplica el pensamiento reflexivo y ético a la vida cotidiana, poniendo en práctica, en lo concreto y real del día a día, esa teoría abstracta que a tantos nos apabulla. Esto ya es un puntazo.

Yo lo conocí en un momento en el que buscaba darle sentido a mi vida. El mundo se estaba recuperando de una terrible pandemia y yo atravesaba el duelo por la pérdida de mi padre. Encontré unos talleres filosóficos, que Antonio coorganizaba en el Centro del Exilio en Vélez Málaga. Entré buscando respuestas y salí cargada de preguntas. ¡Qué divertido! Entonces me enganché a sus Cafés Filosóficos. NOTA: Te recomiendo que no te los pierdas. Son una maravilla de encuentros que buscan acercar la filosofía al público general mediante el diálogo. Más sobre lo que mucho (y bien) que hace, podéis leerlo aquí.

Es difícil sintetizar aquí cuánto que me ha ayudado en mi vida, tanto personal como laboral, abrir ese espacio a la reflexión y a la escucha en estos ambientes, que tan bien sabe generar Antonio. Y poco a poco se fue fraguando una idea en mi interior. A mí aquellos encuentros me parecían también una fuente inagotable de saber humano que enriquecían mi comedia. ¿Y si mezclábamos las dos facetas? Siento que ambas se tocan en un punto: pueden reconciliar discrepancias. ¿Qué perdíamos con intentarlo? Si ya lo dijo Einstein:

Solo quien intenta lo absurdo, puede lograr lo imposible.

Así que pasado una dosis de tiempo prudencial y ganada una poquita de confianza, le tiré la caña: ¿Y si hacemos un podcast juntos? Tras una pausa para la duda (razonable) me dijo que sí.

¿Qué temas trataremos?

Temas mundanos, preocupaciones del día a día, dilemas cotidianos, pequeños conflictos que nos bloquean y que, tal vez, desenmarañados a tiempo, no ocasionen una problemática mayor en nuestro futuro. En definitiva, esos nudos gordianos comunes y corrientes con los que nos topamos en nuestras vidas.

¿Cómo queremos resolver esos nudos gordianos? ¿De un tajo o buscando un hilo del que tirar para desmadejarlos?

Creo que hablo por los dos cuando digo que nos resistimos a pensar que ciertos problemas sociales solo se solucionan tomando decisiones drásticas. En este espacio que inauguramos en breve, optamos por abrirnos al diálogo y tratar de destrincar el nudo gordiano buscando algún cabo interior, para tirar de él y ver adónde nos lleva. Nos invitamos a tomarnos tiempo.

Todo a través de la reflexión filosófica y atravesados por el humor. Yendo a lo radical, sí, pero en el sentido de ir a la “raíz”. Cierto es que, si somos fieles a la metáfora, cortando el nudo se revela inmediatamente la esencia del problema, pero atendiendo al acto en sí, pegar un tajo es una acción rotunda que, dadas las circunstancias del mundo, nos apetece sortear. Preferimos dialogar, cuestionarnos cosas, escucharnos y escucharos. Y reír. ¡Reír mucho! ¡Reír juntos! Con una filosofía alejada de la solemnidad y una comedia muy humanista.

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