CÓMICA
El toque de humor que necesitas para tu evento porque… ¿Quién quiere organizar un encuentro como el resto del mundo pudiéndolo hacer mucho más original y divertido?
Por experiencia sé, que el público agradece mucho cuando los actos, que así lo permiten, son aderezados con un toque de humor. Tanto para el cierre de unas jornadas, que suelen ser muchas horas de concentración y desgaste, como para la apertura de una gala y así en un sinfín de ocasiones, la comedia le permite un rato de entretenimiento y desconexión a la audiencia que la suele disfrutar mucho.
COLEGIO OFICIAL DE LOGOPEDAS DE ANDALUCÍA
“La contratamos para amenizar el Día de la Logopedia y fue todo un éxito.
Hizo un monólogo con el tema que le pedimos y además nos preparó una canción que le dio el cierre a su magnífica actuación. Sin duda volveremos a contar con ella”.
OBRAS EN GIRA
“MUJER ENCAJA, JAJA”
Encajar no siempre es fácil. Tampoco es que sea absolutamente necesario y, aún menos, si se intenta una y otra vez en un lugar que es de todo menos el adecuado. Pero esa pulsión humana de ser una pieza más que encaje en el puzle, aun sin serlo, hace que la protagonista de esta historia se de testarazos por todos lados. ¡Y eso que se le daba muy bien el juego de Lego!
Esta historia es el viaje de búsqueda de su lugar en el mundo, en el que ella se pierde varias veces, muchas… demasiadas…¡que no da una con las señales, vaya! Pero se aferra a la máxima que un día escuchó: “Hay que perderse para encontrarse”. Solo el humor la salvará de caer a los abismos con los que se encuentra y de no volverse loca preguntándose: ¿Quién soy y cuál es mi papel en esta vida? Y, para más inri, todo el camino va metida en una caja. ¿Para qué? ¡Descúbrelo!
“Mujer encaja, jaja” es un monólogo cómico de Paloma Lirola que mezcla stand-up, música, impro e iberikabaret.
ROCK ‘N’ ROLL SU1C1D3
Cuando mi padre se quitó la vida, de entre todas las emociones que me sobrevinieron como un tsunami, se coló una inesperada: la sorpresa. La sorpresa al descubrir la cantidad de personas conocidas de mi entorno que habían pasado por lo mismo. La sorpresa de escuchar innumerables veces y entre susurros: “Mi padre/mi marido/hermana también se suicidó”. Entonces me di cuenta de que las cuentas de las cifras oficiales no salían, y de que la vergüenza parecía tener algo que ver con ello. Y el sentimiento de culpa también. Y la incomprensión… Y otras tantas cosas de las que necesitaba hablar. Así que, como superviviente de suicidio y artista, la única forma que encontré de hacerlo fue a través de esta obra, en la que he hecho acopio de todo el amor y el respeto con el que he sido criada, y de la mano de artistas muy queridos a los que admiro. ¿Se puede hacer una comedia de un tema tan difícil? Me atrevería decir que se debe. Esta es mi manera de expresar el dolor, la rabia, la tristeza, de transitar la culpa, de recordarnos que no estamos solos, de hablar sin tapujos.
¿Me acompañas?

